viernes, 30 de abril de 2010

10 NUEVAS COMPETENCIAS DEL NUEVO DOCENTE

Perrenoud, Philippe.
Suele versar un viejo refrán que no hay nada nuevo de tras del sol, desde que historiográficamente se tiene conocimiento del concepto de educación formal con la civilización griega hasta nuestros días, en los diferentes tiempos se observa una constante que se encuentra implícita en estos documentos y es que, en todos estos momentos los diferentes pueblos, comunidades, colectividades, etc. Han inculcado ciertos principios, reglas, normas, pautas o criterios a las generaciones sucesoras y se ha logrado gracias a la educación. Estos son con el propósito de poder vivir en sociedad de un modo más cordial, por lo que la manera mas viable de lograrlo es compartiendo ciertos valores comunes a fin de lograr una humanización en la constante evolución del ser humano.
En estos tiempos del enfoque constructivista, veremos el amplio y ancho concepto de la educación, que tenemos en boga, la noción de “competencias” que Philippe Perrenoud trae al debate y análisis, en el cual disertaremos a continuación.
La tradición nos marca que el maestro ideal de hace unos cuantos años atrás era aquel donde el centro de la atención la llevaba totalmente el docente, a menudo con una gran capacidad oral, interpretativa y hasta inventiva en ocasiones. Los alumnos idealizaban a este profesional por su gran capacidad intelectual y memorística. Durante un largo periodo de tiempo, esta imagen fue vigente e incluso actualmente gran parte de los profesionales de la educación se enamoraron de este quehacer, por esta imagen romántica.
La obra de Perrenoud presenta la intención de ir moldeando los menesteres, u competencias a su manera de conceptualizar, del futuro profesional ideal. Dando los lineamientos básicos para la confección de programas de formación docente. Propone un viaje al mundo cambiante y en evolución de la docencia, con una mayor dosis de amor que la que de por si llevan consigo la profesión misma.
Propone 10 competencias, campos o dominios, que considera prioritarios para la elaboración de programas encaminadas principalmente a la educación primaria y secundaria y que finalmente repercuten en el quehacer diario de la actividad dentro del aula y ahora también fuera de ella, en los contextos donde los educandos se desenvuelven y que son situaciones que debemos propiciar. Y son las siguientes:
1. Organizar y animar situaciones de aprendizaje.
2. Gestionar la progresión de los aprendizajes.
3. Elaborar y hacer evolucionar dispositivos de diferenciación.
4. Implicar a los alumnos en su aprendizaje y en su trabajo.
5. Trabajar en equipo.
6. Participar en la gestión de la escuela.
7. Informa e implicar a los padres.
8. Utilizar las nuevas tecnologías.
9. Afrontar los deberes y los dilemas éticos de la profesión.
10. Organizar la propia formación continua.
Este enfoque que nos propone el autor lleva consigo, la constante tarea de actualización del docente y en convertirlo en un facilitador de los aprendizajes que se esperan de los alumnos, para que estos conocimientos sirvan en su quehacer de ciudadanos con la capacidad de aprender y estudiar a lo largo de toda la vida. A convertir a las personas en investigadoras de sus inquietudes con la máxima de que el conocimiento es algo continuo, o sea que la búsqueda de la verdad sea constante y perene ya que sabemos que el conocimiento no es absoluto, es solo temporal y esta condicionado a la tecnología que nos permite encontrar nuevas formas de acercarnos a la verdad de las cosas.
Quisiera hacer hincapié en su puto numero 8 (utilizar las nuevas tecnologías), a través de la historia, la tecnología del lápiz y el pizarrón significo una gran herramienta tecnológica que en nuestros días sea convertido en casi obsoleta, en este mundo globalizado, en la era del conocimiento en que nos encontramos. Con la herramienta del procesador encontramos nuevos horizontes del conocimiento. Es por esto que los docentes en su quehacer deben incluir ya el uso de la computadora y sus programas ya que los nuevos estudiantes que se reciben en la escuela nacieron con la tecnología de las comunicaciones y son vitales en sus vidas de manera global, lo mismo la usan para comunicarse, publicar, informarse e inclusive para desinformarse, por lo cual el docente debe enseñar a discriminar este mar de información que reciben.

Es urgente que el docente busque y programe actividades que interesen a los alumnos en los aprendizajes y a ver estos como procesos de investigación que no concluyen en las aulas académicas. El uso de la herramienta tecnológica de nuestra era es de vital importancia para que la docencia siga vigente y acorde a las necesidades de la enseñanza-aprendizaje propias de nuestra era.


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